Primavera donde te escondes

la fotoLa primavera se niega a venir a Paris, decidió en su día que esta muy bien allá donde esté y que por aquí nos conformemos con un par de días que decide asomar el morro. Miedo me da que dentro de unas semanas el verano decida hacer lo mismo y nos quedemos en este estado de “mas bien otoño” durante más tiempo del que nos gustaría.

Temperaturas mas bien frescas, imposible pensar en llevar solo una chaquetita, olvídate de los tirantes y paraguas de “por si acaso” permanentemente en el bolso. Un asco, para que mentir. Los picnics son impensables con este tiempo (y queremos picnics!!!) y por la noche abrígate que sino la pillas fijo.

Así que yo he decidido darme al color como si el sol brillase bien alto, dejar el negro para las fiestas nocturnas y vestir mi casa como si la presencia de la primavera fuera mas allá que la astenia primaveral.

Para empezar me he comprado un bonito ramo de flores (el de la foto) que siempre da un toque diferente a la casa, por no hablar del placer que me producen las flores, a ver si además de atraer la primavera, conseguimos que el humor mejore también.

¿Cuales son vuestros pequeños secretos para alegraros el día? (porque esta claro que para atraer la primavera pocas formulas existen)

Hambuerguesas en el puente

burgerEste año el 9 de mayo ha sido festivo, siguiendo al 8 de mayo que es festivo todos los años, así que la mayoría de la gente se ha cogido el 10 y con un día nos hemos hecho un acueducto puente de 5.

Y yo, culo inquieto que soy, destrozada aun de mi viaje a USA, me he cogido un tren y he ido a ver a las hamburguesitas y a la nueva McChicken, un labrador de dos meses que llegó a su casa apenas hace 2 semanas.

Gracias a Dior nos lo hemos tomado con calma, hemos hecho visitas ligeras a algún castillo (no ha habido suerte, no he encontrado mi príncipe azul, ni azul ni verde ni rojo ni amarillo), al pueblo, a Munich… pero nada extra fatigante, que una ya no es lo que era y el cuerpo no le da para todo. He dormido bastante, suspiro aun pensando en las siestas en la esquina del sofá, con la manta hasta las orejas.

Y si USA fue las compras de ropa y calzado, Alemania lo ha sido para el super. Por el amor de Chanel, que cosas venden en ese supermercado cerquita de casa. Que delicias, sobre todo en cuanto al chocolate se refiere. Que descubrimiento el chocolate tipo ColaCao pero blanco, el capucino Straciatella, las chocolatinas… solo pensarlo y salivo.

Y mucho McChicken. El terror de las niñas. O más bien son las niñas su terror. Y es que es ir con él por la calle y que te paren cada dos pasos, que la gente se gire para mirarlo, que te paren para sacarle una foto e incluso te piden sujetarlo y ¡que les saques una foto con él! Anonadada quedado me he…

Eso si, yo entender ni papas, así que tiraba del ingles, que la cara tonta y los ojitos de pena mirando a las hamburguesas para que tradujeran tenia un limite. Me han dado ganas de ponerme a estudiar alemán, pero me falta tiempo y lo considero impronunciable, aunque si pillase unas clases cuyo horario me viniera bien…

Bref, que ha sido un puente tranquilito, de buen comer, buenas risas y una compañía que se agradece. Gracias hamburguesitas y un beso al McChicken.

Excursión de Contrastes

veanytoursAntes de ir a NY, mientras planeábamos nuestro viaje, nos recomendaron hacer una « excursión de contrastes ». Consiste en que una agencia, te lleve en grupo en una furgoneta o minibús a visitar barrios a los que es mejor no ir solo. Así te llevan al Bronx, a Queens y a Brooklyn (por lo general, algunos tours te enseñan mas y otros menos).

Como aun no sabíamos que y como y cuando íbamos a ver en NY, fue una de esas cosas que fuimos dejando hasta casi ultima hora. Teníamos ganas de hacerla y cuando a mitad del viaje vimos como llevábamos la agenda, miramos unas cuantas, mandamos unos mails y terminamos reservándola en http://www.veanytours.com/‎, que ofrecía una buena excusión, sin tener que pagar por paypal nada por adelantado y a buen precio.

He de decir que no quedamos para nada decepcionadas, mas bien al contrario, fue uno de los mejore momentos del viaje, Gerardo Giraldo y su excursión de contrastes.

Es un hombre majísimo, muy salado, que te explica un montón de curiosidad de los lugares que te muestra y con él te ríes a más no poder. No recordaba ya la última vez que me había reído tanto, era un no parar. Desde que nos montamos en la furgoneta hasta que 5h30 más tarde nos bajamos, la sonrisa y las carcajadas no nos abandonaron, y todo eso disfrutando de un tour muy completo en el que aprendimos muchas cosas.

Aun hoy, 2 semanas mas tarde, seguimos acordándonos de Gerardo y su furgoneta y recordando muchas de las cosas que nos explicó. Puede que algo tenga que ver que éramos una furgoneta muy divertida, todos con buen humor (terminamos yéndonos a comer juntos al finalizar el tour!) pero desde luego si vais a NY y os apetece una excursión diferente, contactad con Gerardo Giraldo porque no os decepcionara. Además tiene otros tours en NY, excursiones a Washington o de compras y traslados desde y hacia el aeropuerto. Una agencia muy completa.

Desde aquí un saludo a mis Almudenas, los Alejandros, Los Perez, Teresa y Blas. Y por supuesto, a Gerardo, que hizo de nuestro día, uno de los más divertidos que podamos recordar.

Comer en NY: Junior’s

la fotoComo os comenté a la vuelta de NY, si hay algo que hicimos, y que hicimos bien, fue comer. Hay que reconocer que íbamos bien preparadas para eso.

Teníamos recomendaciones de hermanos y amigos, direcciones obtenidas en internet y la guía Routard. De todos los sitios en los que hemos desayunado, comido o cenado, pocos nos han defraudado, y si tengo que contaros los preferidos… ¡No sé por cual empezar!

Como soy de Bilbao y me gusta todo a lo grande, empezaré por el primero que nos sorprendió por su tamaño, el “Junior’s” en Brooklyn. Brooklyn lo visitamos al cuarto día, y hasta entonces habíamos compartido muchos platos y nos habíamos “controlado” bastante bien a la hora de pedir comida. Cuando llegamos aquí para comer (a las 16h, una de esas maravillas americanas y que tanto se echan de manos en tierra de croissants, comer a la hora que sea) lo hicimos siguiendo el consejo de la Routard ya que lo ponía como el “mejor cheesecake” de New York y además tenia esa pinta de dinner que a Boulognesa tanto le apetecía experimentar.

Pedir fue difícil, el menú consiste en más de 7 páginas de platos, y hay tantos que suenan tan bien. Cuando por fin nos decidimos (lista de guarniciones incluidas) empezaron a traernos los “entrantes” para acompañar y los panes. Creíamos morir. Pepinillos XXXL, coleslaw, remolacha… y los panecillos, hay madre del bolso perfecto, ¡que pan! Fue probarlo y los ojos se nos agrandaron como platos, aspirábamos hasta las migas del mantel y aquello no había hecho más que comenzar.

Cuando al fin (que no tardaron nada) llegaron los platos, no sabíamos donde meternos. ¿Aquello eran raciones individuales? Podíamos comer las 3 de un solo plato. Como pensareis que exagero, yo os dejo las fotos, juzgar por vosotros mismos.

Obviamente, no pudimos acabar con nuestros platos, hubiésemos explotado allí mismo, aunque el camarero nos felicitó y nos dijo que no lo habíamos hecho nada mal. Como de allí no podíamos irnos sin probar la razón de ir, nos pedimos un trozo de cheesecake para las tres.

Alucinante.

No me extraña que lleve el titulo de mejor cheescake. Si no había sitio en los estómagos se hizo tras el primer bocado solo para poder comer más.

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Tan bueno estaba que nos compramos una tarta entera para llevar a casa y desayunar al día siguiente (y la pobre no solo la desayunamos sino que la atacamos un día mas tarde a la llegada a casa a las 4 de la mañana tras la noche de fiesta, pero esa es otra historia).

Así que si queréis experimentar una experiencia única, no dejéis de pasaros por Junior’s en Brooklyn, id con mucha hambre, y si sois de poco comer, compartir.

Abandono del blog

abandonoCuando hace unas semanas el medico me dijo que en una escala de 0 a 10 valorase mi cansancio, le dije que 5, ahora considero llamarla y decirle que mejor un 7 (teniendo en cuenta que el 10 es un no puedo ni salir de la cama sin desmayarme del sueño que tengo).

No sé si este cansancio se debe a mi salud, a que aun estoy bajo el jetlag, a ambos o a un tercer factor que no he tomado en consideración. Pero puedo decir que intento seguir el mismo ritmo de vida que antes (trabajar, salir, hacer deporte) porque estoy convencida que si paro, me voy a quedar sin batería y entonces si que no voy a hacer nada de nada. Además el deporte me da los chutes necesarios para seguir aguantando.

No duermo nada bien, todo hay que decirlo, y tengo hambre básicamente a todas horas. Los días siguen siendo grises en Paris (tenemos 2 soleados por 10 oscuros) lo que no ayuda y las pequeñas preocupaciones se acumulan en el coco aunque no quiera.

Quizá por todo esto voy a ralentí y tengo el blog tan abandonado. Perdonadme por favor.

De vuelta

Cuando me marché a NY tenía la intención de escribir un post cada día contándoos un poco como iban las cosas por allí, pero entre las horas a las que volvíamos y que nada mas posar la cabeza en la almohada ya estaba KO, resulto ser totalmente imposible.

Ahora ya estamos de vuelta en Paris, con un año mas (que fue ayer mi cumple) y un poco de jetlag (y mucho cansancio). Toca volver a coger el ritmo en el trabajo, y en la vida (papeles y médicos otra vez, el cuento de nunca acabar) pero intentaré ir contándoos lo que vi en NYC y sobre todo lo que comí, porque si en algún campo hemos investigado y hecho excursiones, ese a sido el de la comida. Menos mal que de tanto andar perdíamos las calorías adquiridas, sino habríamos vuelto rodando.

A ver si va a ser por eso que lo pasé tan mal en el avión… que dicen que se pasa rápido pero a mi se me hizo eterno (tanto ida como vuelta) y horriblemente claustrofóbico. La próxima vez me pido un somnífero de elefante.

Primeros pasos en NY

A pesar de que el viaje nos resulto muy largo (unas 16h de puerta a puerta) y pequeñas turbulencias en algun momento del viaje (obviaré el tema de falta de espacio en el avion), la llegada a Nueva York estuvo muy bien.

Apenas tuvimos que esperar en la aduana, las maletas llegaron sin problema ni registro y el taxi lo pillamos nada mas llegar. Así que a pedir de boca para el acongoje que traíamos.

Como buenas turistas que somos, dejar las cosas en casa y de cabeza al Times Square Garden.¡que de luces! ¡Que de gente! ¡Que lío con los dichosos metros (sobre todo en finde) y que sueño
Fuimos al Hard Rock a cenar y menuda atención mas personalizada, aquí las propinas se pagan con menos dolor.

Un par de fotos mas y para casita, que ya hora de poder dormir sin tener jetlag.

Gracias a Dior este ultimo no ha hecho acto de presencia así que estamos con un buen ritmo de levantarse y acostarse.

Ayer tocó el Museo de historia natural (lo que iba a ser entrar y sacar un par de fotos se convirtió en 4h de visita), unos perritos en el Gray’s Papaya (que buenooooos) y paseo por Central Park, menos mal que lo hicimos ayer porque hoy hay una pequeña maratón por ahí. Todo acompañado de un tiempo soleado aunque fresco.

Seguiremos informando, esto nos encanta. Y nos sorprende gratamente lo simpática que es la gente.

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