Por motivos personales los Osos tuvieron que irse ayer “a la fuerza” de vuelta a casa, así que las obras de Versailles, como todo palacio que se precie, han quedado paradas por un tiempo (indefinido).
No os alarméis, se puede vivir dentro, simplemente aun no es tan práctico como está destinado a ser ni tan bonito, pero todo se andará. De momento hay otras cosas mas importantes de las que preocuparse.
Por otra parte mañana comienza el verano, según el calendario, ya que en Paris, salvo 2 días, no lo hemos ‘catado’. Hoy, que es uno de los mejores días en las últimas 3 semanas y se esperan 22 grados (y damos palmas con las orejas, manda huevos codornices).
Para mañana se esperan de nuevo tormentas y bajadas de temperatura (que invierno mas suave oye) lo que joroba mucho, todo sea dicho, que ahora que vuelve la época “tranquila” a mi vida y las actividades al aire libre en Paris, no vamos a poder disfrutarlas.
En fin, seguiremos por aquí comentando la vida en Paris (pero se acabaron por ahora los post sobre la caja de zapatos) y con lo que nos sorprende la ciudad de las luces.
Animo que ya solo queda media semana para el finde.
Espero que la vuelta de los osos a su casa no fuese grave y el palacio poco a poco ya irá tomando forma y color. Un beso:)