Gracias a los valientes

avecesseganaotrasseaprendeCada día escucho frases del tipo «quien no arriesga, no gana», «vive el día a día, vive el momento», «la vida es muy corta para desaprovecharla».

Las redes sociales están llenas de imágenes, videos y artículos sobre ello, sobre salir de la zona de confort, sobre ser valiente.

Pero aunque cada vez que las leemos nos decimos “que gran verdad”, “que razón”, “esto debería hacerlo yo” y compartimos el mensaje sin dudarlo, pocos son los que ante una situación en la que dar el salto es lo difícil, verdaderamente osan hacerlo.
Porque el confort de lo conocido es muy tentador, porque a nadie le gusta equivocarse, porque el miedo tiene un poder paralizante demasiado fuerte.

No pretendo escribir un post más animando a la gente a arriesgar. Con este post quiero felicitar a aquellos que lo han hecho, a aquellos que dejaron todo para ir detrás de un sueño, quienes tuvieron el coraje de cambiar su vida porque la que tenían no les gustaba (Miris, esta va por ti), a quienes han puesto el corazón sobre la mesa jugándolo a una sola mano.

Y darles las gracias, gracias porque su valor será motivo de imágenes, videos y artículos que quizá no servirán más que a decorar el muro del Facebook, pero a lo mejor toquen lo suficiente a una sola persona para hacerla cambiar de opinión y que sea feliz.

19 de marzo

Hoy es el día del padre y estoy lejos, no he podido despertarme antes que tú, correr a tu cama y despertarte a base de besos, de mimos y abrazos de oso.

Pero mañana llegaré con una maleta y los bolsillos llenos de todos esos besos que llevo meses guardando para ti, y aunque con un poco de retraso, te desearé feliz día del padre.

Sacaremos los huevos imaginarios, haremos guerra de pestañas y competición de muxus. No me he olvidaré de rascarte la espalda (además ahora no se me rompen las uñas).

Te quiero más que a la panta (y ya sabes cuánto es eso) y eres el mejor oso que una osezna podría pedir.

Maite zaitut aitatxu.

Je suis Charlie

No hemos llegado ni a mediados de mes y el año está marcado por la violencia. Violencia que, de una forma u otra, nos toca a todos.

Violencia que no servirá más que a distanciar una sociedad ya de por sí bastante quebrada. Que servirá a fomentar el racismo y el odio entre diferentes culturas en lugar de promover el interés hacia lo que es diferente.

Cuantas veces en los próximos días, semanas y meses, estoy segura de que escucharé de bocas conocidas y ajenas algo como “estos moros están todos locos”, “putos musulmanes…”, etc. Cuando ellos mismos están criticando tal barbarie. Una comunidad que se ve representada por extremistas sin haberlo pedido. No puedo evitar que me venga a la mente cuando, por ser euskaldun, todos éramos terroristas.

Son días tristes para la prensa francesa, para la libertad de expresión pero sobre todo para esas 12 familias que han perdido a alguien.

Hoy todos somos Charlie. Aujourd’hui, je suis Charlie.

charlie

Acabando el año

Se nos acaba el 2014, y un año mas hacemos balance. Lo bueno, lo malo, los propósitos del año nuevo…

Yo esta vez ni me molesto en hacer balance, el 2014 ha tenido tantas cosas buenas como malas, y tampoco hago lista de buenos propósitos porque a menos que me los tatúe en la frente, para el día 6 de enero se me han olvidado la mitad (o mas), y para el 31 ya los he incumplido todos. Ademas llevo ni sé cuantos años sin hacer una lista así que, para que romper mis propias tradiciones.

Cumple con este post, sin embargo, 2 cosas. La primera, demostrados que no morí en la mudanza, aunque estuve cerca de un ataje de nervios por esas fechas y MamaOso tuvo una crecida en sus ganas de darme una torta a ver si así me relajaba un poco (descubrí que tengo el superponer de poner nervioso a cualquiera a mi alrededor).

La segunda es felicitar la Navidad con retraso, y desearos un feliz año nuevo. Espero que cumpláis vuestra lista de propósitos, que en balance del año que viene podáis decir que ha sido un año coj***** y que vuestro gesto mas repetido en el 2015 sea sonreír.

ZORIONAK ET URTE BERRI ON

Viendo pisos

Qué-es-y-qué-hace-la-memoria-a-corto-plazoDespués de la criba tocan las visitas. Aquí es cuando se ve de todo. Desde trasteros convertidos en estudios a maravillas mal dispuesta. También es uno de los momentos en los que más trabaja la imaginación. Tienes que visualizar tus cosas en ese sitio y ver lo que puedes sacar de esas 4 paredes.

A veces tienes suerte y encuentras en una simple visita tu diamante en bruto. No suele ser así, obviamente, sería demasiado fácil, pero puede ocurrirte. Como a mí.

Y cuando lo encuentras dejas tu dossier (con el que casi conocerán hasta tu talla de pie) y rezas para que te llamen pronto y a ser posible para decirte que el piso es tuyo.

Si te has enamorado del piso esta espera es eterna. Yo perdí la mayor parte de mis uñas en 4 horas de espera, si hubieran tardado 2 días creo que ya no tendría manos.

Por suerte en esa llamada me dijeron que sí. No más cribas, no más visitas, no más dosieres. Un piso visitado, un solo flechazo y un sí. Tenemos piso nuevo.

Siguiente paso la mudanza.

Buscando piso… otra vez

homeComo dice Mamaoso en esta vida es imposible estar tranquilo y no salimos de una para meternos en otra o nos toca todo a la vez. A veces da hasta miedo, que te llega una torta de la vida y ya estas hecho bola pensando en que otra va a llegar en nada.

Yo estaba más o menos en un punto tranquilo y a gusto hasta hace unos días, cuando me llamaron de la inmobiliaria para avisarme que en 6 meses se me acababa el contrato y no me renovaban. He pasado casi 3 años en este estudio (que me encantaba) y ni enterarme, pero ese es otro tema.

Así que aquí me hallo, con unos nervios que van a acabar conmigo, buscando piso para irme lo antes posible y esperar a volver a encontrar la tranquilidad.

Primer paso: aprenderme de memoria las webs tipo “seloger” de las veces que paso y repaso los apartamentos disponibles, filtro, apunto y envío mail o hago llamadas.

He descubierto que de los mails y el telefono pasan en la mayoría de las agencias como de la mie***, lo mejor es intentar pasarse por allí y hablar cara a cara con una voz con cuerpo.

Luego empezaran las visitas y crucemos los dedos para que el buen apartamento aparezca pronto, sino voy a tener que comprarme nervios nuevos.

Nombres curiosos para tiendas

Cada vez que salgo del hospital (sea de visitar a alguien o de ir a hacerme unas pruebas) me alucina la cantidad de establecimientos de pompas fúnebres que puedes encontrar. Todas están ahí, al lado de los cementerios y de los hospitales. Supongo que es lo más “practico”, pero da un poco de mal-rollito. Aunque a veces, también te sacan una sonrisa con los nombres, como este: “La otra orilla”. No tiene que ser fácil ponerle nombre a una tienda de estas, lo admito.

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